Pues como estábamos esperando la lluvia y no acaba de llegar, estamos probando los riegos. Y haciendo acopio de abono para la fertirrigación. En unos sitios hemos pedido quelato de hierro para los naranjos. En otros ya tenemos los depósitos preparados para el abono líquido.

En la mente tenemos los metros cúbicos a los que tenemos este año limitadas las concesiones, por el nivel bajo de los pantanos. Así que aunque nos entren ganas de regar nos las tenemos que aguantar un poquito.

En los cereales de secano nos queda esperar y en los de regadío echar números de los que nos costará el riego. ¿compensará darlo? Con los cereales de regadío siempre nos cabe la duda.

En cuanto a la hierba la tenemos más o menos controlada, gracias a los residuales, pero los pinitos ya están apareciendo. Cuidado con cogerlos a tiempo, que luego no hay quien pueda con ellos.

Y en cuanto a plagas, los pulgones en los naranjos nuevos y las chinches en los que traen la flor más atrasada. Siempre nos gusta aguantar los tratamientos insecticidas al máximo. Cuanto menos tratemos, mejor. Pero a veces es inevitable.

Seguimos apasionados por el campo.