Llegó FIMART y pasó FIMART. Y dejó a su paso un magnífico rastro en la ciudad de Córdoba. Rastro de innovación en agricultura, de colaboración entre administraciones, de profesionales que vinieron a compartir sus novedades con todos nosotros. Una sensación de que, al haber sido la primera feria de España SmartRural, quien dió primero dará dos veces.

También ha dejado un ambiente de feria, feria. De encuentro de amigos virtuales, de niños aprendiendo robótica (Dios sabe que harán con estos aparatitos cuando tenga nuestra edad). De charlas entretenidas alrededor de la agricultura.

Y que Rurápolis y Agrópolis hayan tenido la iniciativa de haberla hecho en Córdoba es muy de agradecer. Ojalá se repita el año que viene más grande, con más alucinantes programas y programadores de toda España y con drones y «vestibles» que nos vuelvan a dejar con la boca abierta.

Pero sobre todo, que el año que viene los agricultores de Andalucía vengan en masa porque se hayan dado cuenta de lo que se están perdiendo. Porque se den cuenta de que un simple programita en su móvil, más barato que cualquier pase de insecticida que éste le ayude a evitar, le puede ayudar muy mucho.

Enhorabuena a los organizadores y que se repita muchos alos en nuestra Córdoba, a la que tanto bien le hacen estos encuentros.

NOVEDADES PARA AGRICULTURA

¿Qué me llevo de la feria en cuanto a novedades de aplicación al campo?

1. El gran potencial que tienen los drones. Es verdad que son muy espectaculares, pero a día de hoy las utilidades para el uso profesional en agricultura son pocas. Probablemente nos puedan servir para hacer planos de la finca, con fotografías normales o especiales, que nos den información del estado general del cultivo, aunque todavía a precios bastante elevados. Y de comprar un dron ni hablamos, que los precios son aún prohibitivos.

2. Los programas informáticos de ayuda a la gestión de la finca son cada vez más avanzados, más visuales, más completos. De forma general, se están basando en aplicaciones en la nube para poder ser consultados desde cualquier dispositivo fijo o móvil. Posiblemente ninguna cubra todo el espectro que pueda necesitar una finca, ya que cada vez son más los documentos que se nos pide: trazabilidad completa, cuadernos de campo, gestión integrada de plagas, coordinación con las empresas de servicios, etc. Así que a día de hoy puede que nos interese usar dos de ellas que cubran nuestras necesidades.

3. Control de riego. También son varias las ofertas que nos encontramos en cuanto al manejo y control del riego. Unas más orientadas a saber qué está pasando en nuestros suelos y otras al manejo a distancia de sectores. Como en el punto anterior, también considero que muchos de ellos se complementan y tendremos que estudiarlos bien para ver qué nos interesa.

La realidad es que a día de hoy, el agricultor tiene pocas ganas de gastar recursos en herramientas desconocidas para él. Pienso que en primer lugar le tenemos que demostrar su verdadera utilidad y posteriormente plantearle su adquisición. No vayamos a espantarlo con cantos de sirena, que luego será muy difícil de recuperar.