Si fuera fácil. Si se arreglara escribiendo un blog. Si las redes sociales tuvieran la solución.

Pero no. Es mucho más complicado. Llega la campaña de los cítricos y, desgraciadamente, se repite la situación un año tras otro, en lo que ya nos damos cuenta que es una situación crónica.

La indefesión del agricultor, y concretamente del citricultor, es absoluta ante los precios que le ofrecen a pie de parcela. Llevo semanas viendo malas noticias en la prensa y las redes en cuanto a la campaña de cítricos y no quería hacerle caso ni darles difusión. ¡Pero si 02todavía casi ni ha empezado! ¿Cómo pueden tener a todo un sector como ovejas al matadero resignadas ante lo que les viene? Las ovejas no tienen capacidad de reacción pero nosotros sí.

Ya digo que la solución no es fácil ni única, pero cada agricultor debe poner de su parte.

– Informándose, y no me refiero a la única forma que tenemos en muchas ocasiones, el boca a boca. Ahí tenemos a las organizaciones agrarias, de uno u otro signo, apoyando y haciendo presión política para la búsqueda de soluciones. Gran labor, por ejemplo de la sectorial de cítricos de Asaja.

– Agrupándose. Se dice pronto, porque muchas veces preferimos ir solos que en mala compañía. Pero habrá que buscar la manera. De siempre se ha dicho que el pez grande se come al chico. Y eso exactamente les pasa a los miles de agricultores con la decena de comercializadores.

– Investigando nuevas formas de acortar la cadena hasta el consumidor. En Córdoba capital tienen un gran concepto de las naranjas tradicionales de Palma del Río. Sin embargo los corredores que llegan a las fincas no paran de decir que las variedades antiguas ya no valen, que son comerciales. Algo falla.

Reaccionemos, por favor. No sigamos como ovejas al matadero.